El carburo de boro es un cristal compuesto de boro y carbono, con la fórmula química B₄C. Su apariencia es gris negruzca con brillo metálico. A pesar de su apariencia discreta, su dureza de Mohs alcanza 9,3, superada solo por el diamante y el nitruro de boro cúbico, lo que lo convierte en un material realmente resistente. Además, su densidad es de tan solo 2,50 g/cm³, más de la mitad de ligera que la del acero, pero ofrece una resistencia al desgaste excepcional, resistencia a altas temperaturas y estabilidad química, lo que lo convierte en el "guerrero hexagonal" de la industria de los materiales.